viernes, 29 de julio de 2011

Libros y autores

 

Artificios narrativos


En su último libro de relatos, Patricio Pron narra, con una prosa que aspira a la palabra justa, historias que abrevan en el imaginario de la cultura alemana

Viernes 29 de julio de 2011 | Publicado en edición impresa

Laura Cardona
Con varios premios en su haber, elegido en 2010 por la revista Granta como uno de los mejores narradores jóvenes en español, Patricio Pron (Rosario, 1975) lleva publicadas cuatro novelas -la más reciente es El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia (2011)- y tres libros de relatos, el último de los cuales, El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan , también fue publicado este año. Los dieciocho cuentos transcurren en su mayoría en Alemania y privilegian la historia y la idiosincrasia de esa cultura, que con frecuencia es universal. Pron vivió ocho años en ese país que le dio "educación, refugio y trabajo". Luego se radicó en España.
El primer texto, "Las ideas", despliega una atmósfera progresivamente fantástica y ominosa. En el pueblo ha desaparecido un niño que luego reaparece, y sin que medie una sola palabra, gana influencia sobre los otros niños del pueblo y los arrastra consigo. Los pequeños, reclutados en silencio, viven en el bosque y forman un amenazador grupo que acecha y magnetiza, mientras los padres terminan por acostumbrarse y resignarse. El texto que da nombre al libro tiene como protagonista a una mujer que saca fotos a niñas que orinan en una plaza. "Dos huérfanos" parte de una cruel escena presenciada de niño por el protagonista durante el insensato bombardeo a Dresde, hecho que justifica y destina, y marca un contrapunto con el final de su existencia, precipitado por la barbarie argentina, en suelo santafecino. Se pueden consignar algunos temas recurrentes: la memoria, la extranjería, las migraciones y la identidad, las relaciones filiales, la xenofobia, la culpa generacional, la guerra, la escritura y la literatura. Hay climas inquietantes, finales esperables y también sorpresivos, un texto largo y exasperante que promedia el libro ("Contribución breve a un diccionario biográfico del expresionismo"), escrito en el horizonte de las biografías apócrifas de Borges y de la teoría desarrollada en "Pierre Menard, autor del Quijote".
La prosa del escritor rosarino no pasa inadvertida. Sumamente cuidada, su escritura se caracteriza por frases largas, jalonadas por abundantes comparaciones, y también por una infatigable búsqueda de le mot juste . Los tonos narrativos son a veces parcos, como despojados de emoción; otras, suenan engolados, artificiales. Quiere verse en su escritura la búsqueda de un español "puro" como artificio de la creación de una lengua literaria propia y neutra, que no exhiba rastros del decir rioplatense. Esa pertinaz voluntad por borrar el origen -las trazas de la lengua materna- produce un efecto inquietante, un raro desacomodo. Pron suscribe su extranjería voluntaria aclarando que él "vive afuera". El deseo de que sus libros sean leídos por un público internacional junto al anhelo de integrar la rica tradición de la literatura argentina producida en el exterior, su temor a que el voseo delate su origen porque, dice, "para quienes lo hemos perdido en el habla cotidiana, nos parece más bien una especie de rémora del pasado", en fin, sus contradicciones entramadas con su capacidad y perseverancia como escritor se perciben como infrecuente sello personal.
EL MUNDO SIN LAS PERSONAS QUE LO AFEAN Y LO ARRUINAN
Por Patricio Pron

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